23 de mayo de 2012

Cada Vino con su Copa

Cada Vino con su Copa

Desde que el hombre empezó a beber vino ha utilizado calabazas, cuencos, copas, jarros y cualquier otro tipo de vaso para degustarlo. Anteriormente, los materiales eran muy variados, utilizaban entre otros, cerámica, madera o porcelana. Esto fue hasta que a finales del Siglo XVII y principios del XVIII, en distintos estratos sociales, se dieron cuenta de que estos materiales impedían apreciar todas las cualidades del vino y se comenzó a beber en copas de cristal de Bohemia y de Venecia.

A partir de entonces, la copa de vino ha ido evolucionando de manera directamente proporcional al crecimiento de la cultura del vino; esto gracias principalmente a la casa austriaca Riedel, que fue la primera en estudiar las propiedades de cada vino para crear la copa perfecta que mantenga intactas sus cualidades e incluso permita elevar la experiencia sensorial que éste produce al contacto con el paladar.



Estos son algunos ejemplos de copas Riedel que debemos de utilizar según el vino que degustemos:

1-Vinos de Jerez
Esta copa es de la forma tradicional pero con el cristal mejorado y el pie más alto para evitar calentar el vino. Su forma cónica consigue concentrar todo su aroma.

2- Vinos blancos afrutados
Esta copa está diseñada especialmente para los Chardonnay pero se puede utilizar para cualquier vino blanco afrutado. Su forma consigue que los vinos más jóvenes expresen toda su frescura y los más mayores todos sus aromas minerales.

3- Vinos blancos de Borgoña
Copa diseñada para este tipo de vinos, blancos, secos y aromáticos. Está perfectamente proporcionada para que el vino manifieste todo su variado bouquet sin concentrar demasiado sus aromas.

4- Grands Crus de Borgoña
Esta copa está expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y ha sido descrita como perfecta para degustar los grandes vinos de Borgoña. Es una copa muy ancha que permite que se desarrollen todos los aromas frutales del vino y también, equilibrar su acidez.

5- Burdeos Grandes Vinos
Copa pensada para destacar las cualidades de estos vinos. El largo recorrido que hace el vino hasta la boca permite que se airee sacando todos sus aromas y consiguiendo intensificar el sabor.

6- Champagne
Las copas de Champagne, de Cava y de otros espumosos son estrechas y largas para conseguir que las burbujas sean sutilmente más suaves y que no se pierdan los aromas.

7- Champagne Cuvée Prestige
Los grandes Champagnes y los grandes Cavas necesitan una copa más especial. Su forma aflautada permite enfatizar su aroma y su textura sin que predominen las burbujas.

8- Vinos Rosados
Las copas para vinos rosados son similares a la de los blancos afrutados. No tienen que ser excesivamente grandes para que no pierda su aroma, ni excesivamente alargadas para que no se aireen en exceso.

9- Sauternes u otros Vinos Blanco Licorosos
Esta es la copa ideal para vinos blancos licorosos  y vinos dulces porque consigue que la acidez se exprese más y la dulzura se equilibre. Al tener la boca cerrada y curva, logra que sus aromas se acentúen.

10- Tintos españoles Crianza, Reserva y Gran Reserva
Las copas para los tintos se han diseñado especialmente para los de la variedad tempranillo. Son altas y con la boca ligeramente cerrada consiguiendo concentrar el aroma sin evitar que el vino se airee. Sin variar la forma, la copa es más grande según el vino, sea crianza, reserva o gran reserva ya que estos últimos necesitan abrirse más.
Fuente: Vinarea

1 de mayo de 2012

Características de las Barricas para los Vinos

Desde la época de los romanos se generó en Francia un gran volumen comercial de vinos y se creó la necesidad de que su transporte fuera lo más eficaz posible. Fue entonces que al saber de la gran calidad de los robles franceses se ideó la cuba de madera y como unidad de volumen la barrica, cuyo contenido es de 225 litros.


El por qué de que la madera a utilizar fuese el roble se debe a que este al ser cortado tiene una estructura radial medular que rompe los anillos ,y los otros árboles, aunque son de maderas más compactas, no tienen radios medulares que en el roble es vítreo e impermeable e impide que se formen microorganismos como el moho que alteran el sabor de los vinos.

Además del roble francés, también se utiliza el roble americano para la fabricación de barricas, pero en este los vinos que se crían son más duros y agresivos.


Es muy importante para la fabricación de una barrica el curado de la madera de roble que se va a utilizar. Esta madera tiene que secarse al aire durante nueve meses como mínimo y no recibir humedad ninguna para que cuando tenga contacto con el vino no se resquebraje.


La madera que estará en contacto con el vino ha de ser sometida a un proceso de Tostado y se hace por calentamiento, este tostado puede ser: Ligero, Medio, Medio-Plus y Heavy. Este proceso cambia la textura de la madera y tiene gran incidencia en los primeros ciclos de uso de la barrica para los vinos.

Según los expertos, el tiempo máximo de permanencia de un vino en la barrica no debe ser de más de un año, ya que las concentraciones de compuestos que cede la madera al vino se dan entre los 10 y 12 meses y si se deja más tiempo, el aroma del vino empieza a disminuir.

Hay una idea generalizada y errónea que dice que cuanto más antigua sea la barrica de roble utilizada, mejor madurarán los vinos. Pero recientes estudios han demostrado que las barricas de más de cinco años casi no ceden al vino compuestos volátiles que son los que dan el aroma o buqué y además presentan altas concentraciones de etilfenoles que son malos para el aroma del vino.

De esto concluímos que los tiempos que las bodegas mantienen en las barricas sus vinos (6 meses los crianzas, un año los reservas y 18 meses los gran reserva), no están basados en estudios científicos ya que se ha demostrado que a partir de los 12 meses, el aroma del vino queda estancado e incluso disminuye.

Fuente:www.info-vinos.com

10 de marzo de 2012

Vitivinicultura Argentina


Reseña histórica
La historia de la Vitivinicultura Argentina se remonta a la época de la colonización, ya que el cultivo de la vid estaba estrechamente relacionado con las prácticas agrícolas de los colonos españoles.
Las primeras especies Vitis vinífera llegaron a mediados del Siglo XVI al Cuzco (Perú), de allí pasaron a Chile y a partir de 1551 fueron introducidas en la Argentina, propagándose por el centro, oeste y noroeste del país.
Su cultivo se vio fomentado por el consumo de vino y pasas, como alimento calórico, por parte de los soldados, y también porque los sacerdotes católicos misioneros implantaron viñedos, con el fin de contar con el vino, que indispensablemente requerían para celebrar la Santa Misa.
En las Provincias de Mendoza y San Juan se implantaron los primeros viñedos entre 1569 y 1589, lo que dio lugar, con el transcurso del tiempo, al desarrollo de una gran industria que transformó la aridez de esta zona, en verdes y extensos oasis.
Favorecida por óptimas condiciones climáticas y de suelo, la vitivinicultura manifestó un amplio y acelerado desarrollo, principalmente en las provincias andinas.
A principios del Siglo XVII, ya se contaba con una importante producción de vinos, lo que llevó a buscar nuevos mercados, tales como la Provincia de Buenos Aires.
A fines del Siglo XIX se comenzaron a emplear en mayor escala barriles de madera y a partir de 1853 la región vitivinícola más importante del país sufrió una transformación radical, debido a la organización constitucional, la creación de la Quinta Normal de Agricultura en Mendoza, que fue la primera Escuela de Agricultura de la República Argentina y la llegada del ferrocarril. El dictado de las leyes de aguas y tierras permitió el crecimiento de la colonización, con el importante aporte de los inmigrantes europeos que conocían muy bien las técnicas vitivinícolas y el cultivo de las variedades aptas para vinos finos, lo que dio lugar a innovaciones en las prácticas enológicas utilizadas en las bodegas hasta ese entonces.


Proceso de desarrollo
La República Argentina es un país que actualmente posee una superficie cultivada con vid de 223.034 ha, (año 2006 base congelada al cierre de la cosecha 2007) representando el 2,81 % de la superficie mundial.
Si bien en un inicio su desarrollo fue sostenido y el mercado interno tenía una importante demanda, entre los años 1982 y 1992 se produjo una importante erradicación de viñedos que representó el 36 % de la superficie existente en ese entonces.
A partir de 1992 se inició un proceso de recuperación, implantando variedades de alta calidad enológica.
Pero también se observó una disminución del consumo per cápita pasando de 80 l en la década del 70' a menos de 29,23 l en el año 2006.
No obstante esto, la República Argentina ha seguido siendo un gran consumidor de vino, ocupando el séptimo lugar en el mundo y el quinto lugar como productor de vinos luego de la República Italiana, República Francesa, Reino de España y Estados Unidos de América.
La reducción del mercado interno, debido a la disminución del consumo, ha generado un sostenido incremento de las exportaciones de vinos, que ha sido acompañada con una mejora en la tecnología utilizada.
Esto ha hecho que en los últimos 10 años la República Argentina se haya incorporado a los países exportadores de vinos, lugar decimoprimero con productos de excelente calidad. Es por esto que, en el año 2006, Argentina alcanza una elaboración total de 21.786.785 hl de los cuales los mostos de uva representaron el 29,30 % de la elaboración toral (vinos 15.396.350 hl - mostos 6.387.417 hl). Se exportaron 2.934.248 hl de vinos y 1.199.623 hl de mostos. En términos monetarios las exportaciones fueron de U 497.189.330 con un incremento del 23,45 % con relación al año 2005.
Todos estos cambios en la composición, calidad y oferta de vinos, ha multiplicado las oportunidades de negocios, favorecidas por el reconocimiento de las características cualitativas de los vinos argentinos en el exterior, que se encuentran comprendidos en franjas de precios que les permiten competir en los mercados tradicionalmente consumidores de vinos de otras regiones productoras.
También este incremento en las exportaciones ha permitido compensar la disminución del consumo interno de vinos y ha sido un incentivo fundamental para el desarrollo de la industria, que ha dado un importante giro positivo en los últimos años.




Situación de la Vitivinicultura argentina
Argentina ocupa un importante lugar en el contexto vitivinícola mundial y comienza a posicionarse como un exportador altamente competitivo de los tradicionales países vitivinícolas tales como Francia, España e Italia.
Para afianzar su imagen y facilitar los intercambios comerciales, Argentina, a través del INV, ha mantenido una fuerte participación y protagonismo en los foros vitivinícolas internacionales y ha participado de distintas negociaciones en materia vitivinícola, tanto a nivel Mercosur, en los vínculos Mercosur - Unión Europea y con los países del Grupo Mundial de Comerdio de Vinos (ex Países Productores de Vino del Nuevo Mundo) que nuestro país integra desde su fundación.
La inserción en los mercados internacionales generó una notable innovación en la Vitivinicultura Argentina, motivada principalmente por la necesidad de adecuarse a las nuevas exigencias de los mercados importadores.
Para ello realizó:
1. Un proceso de reconversión hacia viñedos de alta calidad enológica para brindar materias primas adecuadas para la elaboración de vinos conforme a las condiciones de los mercados externos.
2. La implantación de variedades de color tales como Malbec, Bonarda, Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot y Tempranillo, entre otras, y en las variedades blancas el Chardonnay y Sauvignon Blanc.
3. El aumento de la superficie con variedades para consumo en fresco, que en el año 2006 con 10.278 ha representaron el 4,61 % de la superficie total, con un incremento del 207 % con respecto al año 1990, donde las principales variedades son Red Globe y Superior Seedless.
4. El crecimiento en la fabricación de jugos concentrados de uva a los cuales en el año 2007 se destinó alrededor del 33 % de las uvas producidas.
5. La adecuación de la oferta a la demanda de vinos de alta calidad, debiendo las empresas incorporar nuevas tecnologías, sin perder de vista el objetivo de continuar con la inserción en los mercados internacionales. 6. En el año 2006 el consumo llegó a 29,23 l por habitante, correspondiendo 23,52 l a vinos sin identificación varietal, 4,71 l a vinos varietales y 1 l a otros vinos.
7. Las preferencias del consumidor argentino de vinos se inclinan cada vez más al consumo de vino de color. También se aprecia un aumento en las preferencias hacia vinos espumosos, espumosos frutados, vinos gasificados, frizantes y cócteles de vino, aunque todavía no con volúmenes importantes. 8. El 55,16 % de las ventas de vinos al exterior es fraccionado, representando los vinos a granel alrededor del 44,84 % restante.
9. Los principales mercados para los vinos argentinos son Rusia, Estados Unidos, Paraguay, Reino Unido, Canadá y Brasil. Los vinos espumosos son comercializados primordialmente en Brasil, Chile, Uruguay, Venezuela y Estados Unidos, entre otros países.
10. Una mención especial debe hacerse con respecto a los jugos concentrados de uva que en los últimos años constituyen el segundo rubro en importancia de las exportaciones de productos vitivinícolas. Argentina es el primer exportador mundial de jugos, y ha llegado a posicionarse en los primeros lugares en los principales mercados importadores tales como Estados Unidos, Sudáfrica y Japón.
11. Todo este proceso de cambios estructurales ha sido acompañado con la sanción de leyes tales como la Ley de Denominación de Origen Controlada, Indicaciones Geográficas e Indicaciones de Procedencia, el Plan Estratégico para la Vitivinicultura Argentina (PEVI) y la constitución de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), cuya finalidad es la promoción del consumo del vino argentino, tanto en el mercado interno como en el externo.
12. El auge de la vitivinicultura en Argentina ha sido un factor determinante en el desarrollo de las provincias vitivinícolas, generando una serie de actividades que inciden en las economías regionales como el turismo, la gastronomía, la hotelería, etc.. También en la participación y organización de Congresos, Seminarios y Cursos de Degustación, promovidos por el interés en conocer más sobre temas vitivinícolas, tanto desde los ámbitos científico-tecnológicos como en el consumidor común.
13. Todo este proceso es respaldado por un Organismo de control de la genuinidad y aptitud para el consumo, como lo es el INSTITUTO NACIONAL DE VITIVINICULTURA, que lleva adelante un programa de modernización tecnológica con la incorporación de nuevos procesos de fiscalización, de simplificación en los trámites para el exportador, implementación de trámites en línea, difusión de la información vía Internet y la incorporación de moderno instrumental analítico para cumplir eficientemente su rol de contralor.




Perspectivas futuras
Hoy la Vitivinicultura Argentina posee un componente de gran peso a su favor que es la integración. Un sector económico de nuestro país tan heterogéneo como es el vitivinícola, llega a los comienzos del nuevo milenio organizado en torno del Plan Estratégico Vitivinícola Argentina 2020 (PEVI), que lleva adelante la Corporación Vitivinícola Argentina, en el cual tuvo activa participación el INSTITUTO NACIONAL DE VITIVINICULTURA.
La misión del PEVI consiste en que... "Argentina será un proveedor altamente competitivo, sus vinos responderán siempre a las necesidades de los consumidores y serán valorados e identificados por su calidad altamente consistente, su diversidad, su estilo original y su naturalidad".
Sus objetivos estratégicos son: 1. Posicionar los vinos varietales argentinos en los mercados del Norte. 2. Desarrollar el mercado latinoamericano y reimpulsar el mercado argentino de vinos. 3. Apoyar el desarrollo de pequeños productores de uva para integrarlos rentablemente en el negocio vitivinícola.
La Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) está integrada por 12 entidades vitivinícolas del país, los gobiernos de las provincias productoras, Mendoza y San Juan, y el resto en forma alternativa; así como en el orden nacional por el Instituto Nacional de Vitivinicultura y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Finalizado su segundo año de gestión, la COVIAR ha mostrado un avance importante en el logro de los objetivos y la formulación de proyectos de corto y mediano alcance, claramente orientados a alcanzar las metas colectivas del sector.
No caben dudas que el futuro de la Vitivinicultura Argentina está trazado sobre el camino correcto, que las acciones proyectadas buscan el bien para el sector todo. El INV interviene apoyando el logro de los objetivos, articulando acciones entre lo público y lo privado y brindando los recursos y elementos necesarios para el cumplimiento del PEVI, que contempla el crecimiento, posicionamiento y sustentabilidad de la vitivinicultura del país.
datos vitivinicolas


Superf. cultivada 225.846 ha
Cantidad de Bodegas 1322
Cosecha de uvas (2009 - Dato provisorio) 2.137 mill.Kg.
Elaboración de vinos (2009 - Dato provisorio) 1.067 mill. lt.
Consumo Interno (marzo 2009) 822.703 hl.
Exportaciones de vino (marzo 2009) 223.227 hl.
Exportaciones de mosto (marzo 2009) 58.824 hl.

Instituto Nacional de Vitivinicultura
http://www.inv.gov.ar
Vitivinicultura Argentina

11 de febrero de 2012

La historia del vino

La historia del vino se remonta al viejo testamento (Génesis 9:20) cuando es mencionado por Noé. En Grecia antigua, el vino era tomado con agua (tomarlo sin mezclarlo era mal visto); Teocrito describe a los vinos como venerables cuando cumplían los 4 años de edad. Por aquel entonces era guardado en toneles, recipientes hechos en pieles de cabra y ánforas impermeabilizados con aceites y trapos engrasados; por lo que el aire estaba en contacto con el vino en todo momento.
Los romanos demostraron mejor cuidado y mejor vino a través de los vinos Falernianos de un año de añejamiento introduciendo otros recipientes. Aunque de todas formas no se llego hasta la maduración completa del vino cuando se introdujo la botella con corcho.

El vino conservado en madera no alcanza la madurez hasta pasados los tres años; mantenido mayor tiempo no mejoraba pero podía deteriorarse. Los toneles eran mantenidos hasta 20 años hasta el final del siglo 18, momento en que fueron mejorados; pero el hábito fue abandonado y los connoisseurs encuentran en ello un tema para discusión.

Los romanos plantaron viñedos en todos los lugares en que la uva soporto el clima (África del norte, España, Gaul, Inglaterra e Illyria). Los cultivos permanecieron para consumo local, en particular para la Sagrada Comunión, por lo que su cuidado pasó a ser preocupación de los eclesiásticos. La reaparición del vino como bebida, y la de famosas bodegas, resulto invariablemente de los esfuerzos de monjes y monarcas distinguidos por su devoción a la iglesia.

La mayoría de los vinos locales eran de baja calidad, especialmente de áreas actualmente consideradas como de alta latitud. El Vin de Suresnes de las afueras de París se transformó en algo fino. En Inglaterra existen registros de Vinos Espumantes de la variedad Welsh que datan del siglo 19 en producido en las afueras de Cardiff.

Si bien las plantaciones mas importantes son atribuidas a Carlomagno, no fue hasta el siglo 12 que las grandes plantaciones encontraron lugar y grandes mercados. Debido a las dificultades para transportar mercaderías de la época, la mayoría de los viñedos que subsistieron fueron aquellos que estaban a orillas de ríos importantes. Tal es el caso de los viñedos a orillas del Rhin en Alemania, Garonne y Loire. Otros eran producidos en la zona controlada por Venecia de Grecia donde se producían variedades de Madeira, hacia 1420.

Botellas y corchos La utilización de botellas y corchos apareció para finales del siglo 17, y se atribuye su creación a Dom Pierre Pérignon de Hautvillers, padre del mercado del Champagne. Otro descubrimiento, al que se llegó, pero por error, fue la obtención de vinos dulces y bouquet, los cuales se producían dejando que las uvas entraran en cierto fermento todavía en los viñedos y parras, en el año 1775 en Rheingau. Esta pourriture noble (podredumbre noble) era causada por la presencia de cierta microdermia especial que hizo posible algunos Sauternes y conocidos algunos vinos de Hungría afectando ciertos toneles.

También durante el siglo 17, fue cuando los productores de Madeira, Jerez y Oporto comenzaron a fortificar sus vinos agregando Brandy durante la elaboración.

La desaparición de muchos viñedos importantes ocurrió después de 1863, cuando accidentalmente se transportó una variedad de piojo denominado Phylloxera que atacó las raíces de las plantas. Debido a esto, áreas que alcanzaron los 2.500.000 acres fueron devastadas por la peste, dejando a los productores franceses al borde de la quiebra y a los productores de Madeira y Canarias completamente sin producción.

La devastación fue controlada luego de importar plantas resistentes a ese piojo desde California. Los vinos Pre-Phylloxera actualmente son prácticamente imposibles de conseguir.

15 de junio de 2009

Cata de Vinos - Vocabulario y términos usados en la cata de vinos



Examen Visual

Durante una cata técnica son usados algunos términos para definir con mayor precisión los aspectos, los aromas y los sabores del vino.

El primer examen que se hace en una cata técnica de vinos, es un examen visual donde se observan las lágrimas que el vino forma en la pared de la copa, esto recibe el nombre de “efecto Marangoni”, donde la composición química de las lágrimas es principalmente agua y se forman en función de la cantidad de alcohol que tiene el vino.


El otro factor que se debe observar en el examen visual es su limpieza, si posee residuos sólidos en suspensión, denominados turbas u opalescentes.
A través de este examen se puede tener certeza de la calidad que el vino presenta, es normal que los tintos envejecidos presenten partículas en suspensión, en este caso se recomienda decantar el vino y transferirlo a otro recipiente, separando así dichas partículas.


La intensidad del color y la tonalidad son también factores fundamentales. Los vinos pueden ser denominados en cuanto a su intensidad, variando de escasa, media, intensa y profunda. En cuanto a su tonalidad, los vinos blancos pueden variar de incoloro a dorado, pudiendo a veces pasar por un tono verdoso, amarillo claro o pajizo.

 
Como la tonalidad de los tintos es más amplia, pueden ir de los tonos clarete, carmín, rojo rubí, violeta púrpura, hasta color de ladrillo o teja. Su tonalidad puede variar de acuerda con el grado de madurez de las uvas, del proceso utilizado en la elaboración y de la edad que el vino tenga.

15 de octubre de 2008

Especias

Ya en los años 3500 antes de C., los antiguos egipcios usaban especias para condimentar sus alimentos, como cosméticos y en sus lociones para embalsamar a sus muertos.
Sabemos también que la enorme riqueza del rey Salomón se debía al tráfico de los mercaderes de especias y alos regalos en forma de especias que se acumulaban en sus tesoros.
El tráfico de especias, controlado por los árabes durante al menos 5000 años, fue aumentando durante la Edad Media en el Mediterráneo oriental y en Europa.

A menudo los mercaderes chinos se dirigían hacia la isla de las especias (la actual Maluku, un grupo de islas de Indonesia) y desde allí llevaban sus cargamentos de especias hacia las costas de India y Sri Lanka, donde comerciaban con los mercaderes árabes. Los árabes trataban ansiosamente de ocultar tanto sus fuentes de suministro como las rutas terrestres que seguían las especias.
Los fenicios, grandes marinos y comerciantes, progresaron gracias al lucrativo negocio de las especias, y convirtieron a su ciudad de Tiro en un gran centro de distribución que abasteció a toda la zona del mediterráneo entre los años 1200 y 800 antes de C.
Cuando el centro de poder se trasladó desde Egipto a Babilonia y Asiria, los Árabes mantuvieron el control sobre el suministro de especias desde el Este, durante el desarrollo de las civilizaciones griegas y romanas. Las historias que contaban los árabes sobre el origen de las especias eran creídas a pie de juntillas: se decía que la canela procedía de unos valles de serpientes, y la casia de unos lagos poco hondos protegidos por unos feroces y enormes pájaros alados que siempre tenían sus nidos en lo alto de unos acantilados de piedra caliza. Cuando los nidos se desplomaban, los mercaderes podían recoger la casia.

Los romanos fueron muy prolíficos en su uso de las especias, y la demanda acrecentó la presión para encontrar una ruta hacia la India que acabara sobre el monopolio árabe. A través de ellos es como llegaron las especias al norte de Europa, luego en el siglo V a la caída de su imperio, y el inicio de la Alta Edad Media hubo un gran período de estancamiento cultural y que también afectó al conocimiento de las especias.

Mahoma, el profeta y fundador de la fe musulmana, se casó se casó con la acaudalada viuda de un mercader de especias. El celo misionero en la difusión de la fe por todo Oriente estuvo inextricablemente unido con el tráfico de especias. Mientras la Europa Occidental permanecía dormida, el comercio de especias se expandía en oriente. Las cruzadas religiosas a partir del año 1000 y durante tres siglos, revalorizaron las especias de Oriente mientras los cristianos intentaban arrebatar a los musulmanes el control del pecaminoso tráfico.
Venecia y Génova se convirtieron en importantes centros comerciales y los barcos que fueron a Tierra Santa con los cruzados regresaron cargados de especias. Las mismas debido a su escasez, llegaron a ser tan valiosas como la plata y el oro, y su comerció volvió a florecer una vez más.

ElementoTierraGourmet

Proyecto 15 10 2008

Elemento Tierra

El Elemento Tierra, la tierra sembrada produce y de ella se recogen los frutos.

De ello se deduce que todas las cosas que tengan la función de producción, soporte y recepción pertenecen al Elemento Tierra.